domingo, 19 de enero de 2014

La crisis económica que atraviesa Estados Unidos generó una caída de 64 centavos de dólar del crudo WTI



La crisis económica que atraviesa Estados Unidos generó una caída de 64 centavos de dólar del crudo WTI (West Texas Intermediate, negociado en Estados Unidos) y se fijó a 93 dólares el barril.
Las consecuencias de esta caída en el precio del barril se produjo después de que se emitiera la primera evaluación oficial sobre el Producto Bruto Interno (PBI) de los Estados Unidos, con un aumento del 2,5 por ciento en el primer trimestre, inferior al 2,8 previsto para este período.
Este informe repercutió inmediatamente en la desconfianza de los compradores mundiales del crudo norteamericano significando una rebaja en el precio del WIT, ya que el petróleo desempeña un papel transcendental en la economía estadounidense.
También, hubo una caída en el mercado de Londres, donde el precio del tonel de crudo Brent se movió en similar dirección: al ceder este viernes 1,06 dólares, por la cual el precio del barril se fijó en 102,35 dólares.
Hace dos meses el precio del petróleo logró ubicarse en la cifra más alta del último semestre, donde el barril se había establecido en un precio 117 dólares. Según varios analistas esa alza se había producido después que Estados Unidos emitiera nuevas sanciones económicas a la producción petrolera de la República Islámica de Irán.
Obama culpo al Congreso por la crisis económica
El Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, culpó esta mañana al Congreso por las consecuencias de la actual crisis fiscal e instó al conjunto de legisladores a adoptar medidas integrales antes de que el país sufra daños más graves.
En su habitual mensaje semanal por radio e Internet, Obama, reconoció que las reducciones automáticas de fondos gubernamentales que entraron en vigor a partir del 1 de marzo afectan a sectores con menores ingresos, como los niños y ancianos que dependen de ayudas federales para subsistir.
El Presidente imperialista criticó una medida aprobada esta semana en el Congreso para otorgar fondos de emergencia por 253 millones de dólares a la Agencia Federal de Aviación (FAA), para evitar la reducción en las operaciones áereas y en el personal del sector en los próximos meses.
“Esta legislación, convertida ya en ley, es solo una cura de emergencia, pues otras agencias gubernamentales que proporcionan servicios vitales a la población seguirán afectadas por los reajustes millonarios al presupuesto”, dijo el mandatario.
Barack Obama mencionó que hace dos semanas presentó un proyecto de presupuesto que reemplaza dichos recortes financieros por otros menos dañinos, que consistían en incrementos de impuestos y nuevas inversiones en sectores de la educación, investigaciones y la producción, que apuntan a crear más empleos.
Por su parte, los republicanos rechazaron la propuesta del jefe de Estado para reemplazar las reducciones al gasto gubernamental. El congresista republicano por Pennsylvania, William Shuster, dijo que el Ejecutivo trató sin éxito de utilizar los efectos de los recortes en la población para obligar a su partido a ceder en sus posiciones e imponerle nuevas alzas impositivas al pueblo estadounidense.
Los reajustes de la actual crisis presupuestaria ascienden a más de 86 mil millones de dólares del gasto federal hasta finales del año fiscal 2013, que culmina el 30 de septiembre.
También incluirán la disminución de 109 mil millones en los próximos nueve años, situación que golpeará con mayor severidad los programas sociales de alimentación y vivienda, así como a los sectores de educación, salud y defensa. Aunque en el área de defensa la administración de Obama viene emparchando económicamente las maniobras militares desplegadas en el mundo reduciendo el gasto en los programas de salud y educación para los sectores humildes de Estados Unidos.
Hace pocos días varios informes publicados por la prensa estadounidense  señalaban que más de 225 mil familias que viven en refugios pueden quedar sin amparo, por los cierres compulsivos de los mismos, sumado a la reducción de los planes de atención nutricional que repercutirá en millones de recién nacidos, hijos de mujeres con bajos ingresos económicos, embarazadas, ancianos y discapacitados, todos en situación de pobreza.
Desde el año 2008, el imperio norteamericano viene sufriendo cada vez más pronunciada una crisis económica multilateral que afecta profundamente a su población, esa situación generó novedosos movimientos populares –para Estados Unidos- en rechazo a las políticas financieras del Gobierno estadounidense, por ejemplo Occupy Wall Street, que comienzan a ganar las calles norteamericanas para demostrar su descontento.