martes, 14 de mayo de 2013

Lorenzo Mendoza Presidente de Empresas Polar, eludía cualquier responsabilidad acerca de la escasez de la harina de maíz precocida

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Tras las recientes declaraciones del 13 de mayo dadas por Lorenzo Mendoza, presidente de Empresas Polar, en las que eludía cualquier responsabilidad acerca de la escasez de la harina de maíz precocida en el mercado venezolano, ha llevado a la investigación de los datos y argumentos esgrimidos por el líder del oligopolio de los alimentos; y hemos conseguido ciertas inconsistencias entre sus aseveraciones y la realidad del mercado: 
La infraestructura y la producción de Polar
 El lunes 13 de mayo, en su aparición en rueda de prensa sin responder preguntas a periodistas, Mendoza afirmó que la producción de la empresa estaba al tope de su capacidad instalada, que está en el orden de las 44 mil toneladas de harina de maíz precocida, lo que indica un total de 528 mil toneladas anuales de producción total.

Este dato suministrado es muy curioso, ya que contradice el anuncio que hiciera Empresas Polar el 14 de junio del 2010 publicado en la página web del Universal el 14 de junio de 2010, en el que prometía aumentar la producción harina de 528 mil toneladas (cantidad declarada también el día de hoy) a 600 mil toneladas anuales para el año 2011.

Ya a mitad del 2013, dos años después del plazo fijado para aumentar la producción, Mendoza declara que se están entregando al mercado las mismas 528 mil toneladas del año 2010. Eso entra en conflicto con lo declarado en su rueda de prensa (o más bien, de relaciones públicas) del pasado 13 de mayo en las que aseveró: “lo que Empresas Polar promete, Empresas Polar lo hace”.

Otra lectura que puede resultar cierta, es contrastar esa promesa del 2010, con una de las nuevas aseveraciones del 13 de mayo del 2013 en las que el empresario dijo que podía aumentar la producción en 100 mil toneladas a corto plazo; lo que puede significar que, en efecto está produciendo esas 600 mil toneladas prometidas en el 2010 y no las está declarando o, simplemente las está dejando de producir a voluntad y con ambos escenarios lo que esta haciendo es presionar para un nuevo aumento del precio de la harina de maíz. 


Ciertamente en cualquiera de estos escenarios, Lorenzo Mendoza está mintiendo, bien sea por la promesa adquirida en el 2010, o que actualmente en el 2013 está al tope de la capacidad de producción con sus 528 mil toneladas o, simplemente que no está declarando ése excedente de 70 mil a 100 mil toneladas de producción.

Maíz (regulado) sí hay
Un reporte colgado en su página web, en la lógica de las relaciones públicas y la práctica de la imposición de una verdad corporativa, Empresas Polar manifiesta bajo un discurso victimizado, una serie de argumentos del por qué podría fallar la producción y distribución de sus productos, a pesar de su esfuerzo corporativo de “contribuir con el desarrollo del país”.

En el referido Reporte Quincenal del 25/03/13 al 07/04/13 (Pág. 3) Empresas Polar indica que las regulaciones de los precios del maíz y sus derivados le otorga pérdidas a la empresa y al productor de la materia prima. Pues allí se evidencia una mentira muy flagrante, ya que ellos indican en una tabla que la tonelada de maíz blanco está regulado a Bs. 1.500,00 la tonelada, cuando el precio regulado verdadero es de Bs. 2.200,00 por tonelada, ajustado el 1ro de agosto del 2012.

Esta falacia lleva a la construcción de una nueva realidad ficticia en la que se dice que el productor del campo se ve obligado a vender la tonelada de maíz a Bs. 2.471,00 y que a ese precio lo compra Empresas Polar. Pues esto lo contradicen los que venden el maíz en el llamado mercado “paralelo”, donde ofrecen la tonelada entre los Bs. 2.100,00 y el precio fijado Bs. 2.200,00 (revisar el link http://www.olx.com.ve/q/maiz/c-210).

Esta semana, pequeños productores de arroz en el Estado Guárico, han denunciado la intervención de Empresas Polar junto con el cartel de los grandes compradores de materia prima, en los silos administrados por particulares y algunos por el Estado, para que no reciban las cosechas y de esta manera forzar al productor a vender su cosecha a un precio muy inferior al regulado, en ocasiones hasta la cuarta parte de su valor. Esto responde a la lógica de super rentabilidad de estas empresas de alimentos.


 Origen:
Juan Carlos Mora/SIBCI http://www.sibci.gob.ve/2013/05/desmintiendo-a-lorenzo/