viernes, 26 de julio de 2013

CAPRILES LOGRO EN MENOS DE TRES MESES DERROCHAR EL CAPITAL POLITICO OBTENIDO EN AÑOS. SEPA POR QUE

Todo ese haber extraordinario lo echaron por la borda Capriles y su entorno con una irresponsabilidad que no tiene precedente en la política nacional”, opina Marciano en su columna de este viernes.
Marciano intituló su columna Piedra de Tranca publicada este viernes “La gira: fracaso anunciado”. Se refiere a la última gira desesperada que emprendió la oposición para desacreditar los resultados electorales del pasado domingo 14 de abril y malponer la institucionalidad democrática.
El columnista opina que “Capriles y su corte han derrochado, en menos de tres meses, el capital político que lograron acumular en años. Han malbaratado lo que consiguió construir en más de una década el pueblo opositor. Ese que ha tenido que calarse errores, torpezas y metidas de pata de una conducción que optó, sistemáticamente, por los atajos, y desechó el sendero recto del Estado de derecho”.
“Todo ese haber extraordinario lo echaron por la borda Capriles y su entorno con una irresponsabilidad que no tiene precedente en la política nacional”, agrega en su reflexión.
A juicio de Marciano, “lo peor es que los errores en que ha incurrido Capriles después del 14-A no lo mueven a la reflexión, no inspiran en él una autocrítica sensata. Todo lo contrario (…). Se empeña en desconocer la legitimidad de Maduro, que hasta gente de su entorno ya recomienda no tocar más; insiste en que le hicieron fraude en las últimas elecciones, con lo cual descalifica al Consejo Nacional Electoral (CNE); arremete contra el Ministerio Público y el Tribunal Supremo de Justicia, y aparece ante la opinión pública nacional e internacional como un irresponsable”.

Para el columnista, lo que ha hecho Capriles con esta gira “fracasada” es “lanzarse a hacer política internacional en una piscina sin agua. Porque es lo que pretendió sin analizar previamente la situación de los países que se proponía visitar”. Enumera, entonces, las visitas del perdedor: “Comenzó la entrevista con Santos en Bogotá, que creyó un éxito, cuando por el contrario sirvió para alertar al resto de mandatarios de la región y darle la oportunidad a Maduro de mostrar su firmeza. Luego fue la aventura en Chile, país difícil, como lo demostró el hecho de que sólo pudieron reunirse con la derecha, que la Bachelet le sacara la silla y que la entrevista con el presidente Piñera, prácticamente convertido hoy en un bazago político, no se hiciera en la sede del Ejecutivo, La Moneda, ni en la casa del mandatario sureño, sino en la de un esbirro famoso, mano derecha de Pinochet en la etapa más sombría de la dictadura, el inefable Jovino Novoa”.
Continúa el escribidor: “Lo mismo pasó en Perú, donde fue recibido, al igual que en Chile, por manifestaciones populares hostiles, donde el presidente Humala le hizo un desaire, y tan solo el adiposo, ladrón e indultador de narcotraficantes, el ex presidente Alan García, le tendió la mano. Lo cual llevó a un medio de comunicación limeño a titular Tal para cual. En fin: Todo un desastre”.
“Pero nada indica que Capriles tomará conciencia de los errores que comete y seguirá, campante, bordeando el abismo… hasta que caiga”, concluye Marciano su columna publicada este viernes.