martes, 16 de julio de 2013

Con inversión milmillonaria el Gobierno Nacional rescata las industrias básicas


Carlos-Osorio



Con una inversión milmillonaria ejecutada por el Estado, con base en los convenios de cooperación China-Venezuela, el Gobierno Nacional rescata las industrias básicas productoras de acero, hierro y aluminio asentadas en Guayana.
Para Justo González, trabajador de Aluminios del Caroní (Alcasa) desde hace más de 20 años, estas industrias han cambiado de manera progresiva y para mejor. Reconoció que hay problemas en el parque industrial guayanés, pero ”existe la plena convicción de solucionarlos con eficiencia. En todo proceso hay aciertos y desaciertos, eso siempre ha sido así”.
Como testigo de excepción de las diferentes etapas que vivió la pionera del aluminio en el país, González sostuvo que en que las más de cuatro décadas de la estatal nunca se ejecutaron inversiones en mantenimiento y adecuación tecnológica, lo que generó un completo declive. ”Había un abandono total. A Alcasa la exprimieron, le sacaron todo el juego, y luego la abandonaron a su suerte. Era horrible… Yo llegaba a casa con mucha impotencia y sin poder hacer nada, porque si lo denunciaba me botaban. El panorama que se vivía era como de una película de terror. Hoy vivimos en un paraíso”, evocó.
Pasearse por la Siderúrgica del Orinoco Alfredo Maneiro (Sidor), nacionalizada en 2008, es escuchar historias que reflejan la vejación y la explotación a la que fue sometida la masa laboral con el patrono trasnacional. ”Ternium nos mantenía oprimidos, gracias al líder se nos quitaron las cadenas”, expresó el obrero Noel Alejandro Gutiérrez.
Berman Baquero, jefe de sector de la Línea de Corte Skin Pass, con más de 26 años de servicio en la empresa, afirmó que -tras haber sido parte de “las tres Sidor”- puede opinar objetivamente de la evolución de la factoría en los distintos períodos de lucha y cambios constantes.  “Yo trabajé con la Sidor de antes, la que mantenía a sus trabajadoras y trabajadores esperanzados; luego estuve con la privatización, con la cual vivimos un proceso del que aprendimos mucho, pero en el que las condiciones de explotación laboral marcaron a las y lo obreros y ahora estamos aquí viviendo la era posterior a la nacionalización, sacando a adelante a nuestra siderúrgica”, apuntó.
El ministro de Estado para la Región Sur del país y titular de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), Carlos Osorio, aseguró que se avanza a pasos agigantados y reconoció que existen problemas pero se están atendiendo sin politiquería. ”No vamos a descansar hasta que estas compañías sean 100% sostenibles y sustentables” y que el Gobierno ”no tenga que estar quitándole dinero a las Panaderías y a las Areperas Venezuela para inyectarselos a ellas. Tienen que producir para honrrar los beneficios de la clase trabajadora y dar su aporte para el pueblo venezolano”, consideró.
Los trabajadores y trabajadoras están capacitados para las labores

BUROCRACIA E INEFICIENCIA

Osorio alegó que la burocracia y la “ineficiencia de otros” han impedido el progreso de las empresas básicas: “Los equipos y repuestos en Ferrominera Orinoco, cuya primera parte se entregó el pasado jueves con una inversión de más de 49 millones de dólares, se han tardado meses en llegar ante la ineficiencia de muchos”. Lo mismo ocurrió en Sidor, “donde la ineficiencia ocasionó que los nuevos equipos no llegasen hace dos años”, refirió.
Exhortó a las obreras y a los obreros a trabajar, porque “para eso se les dio una ficha”. El Comandante ”los rescató de la tercerización para dignificarlos y reivindicarlos, ahora ustedes deben tener mucha conciencia y trabajar por el apalancamiento de la acería”, acotó el ministro. Estas empresas ”no pueden quedarse sólo para nuestro beneficio, tenemos que avanzar para garantizar que nuestras hijas, hijos y nietos puedan estar aquí trabajando para sacarlas hacia delante”, insistió Osorio.
En la Sidor nacionalizada, acería más grande de América Latina, se ha avanzado hacia la verdadera dignificación laboral de su clase trabajadora, mediante el cumplimiento de los beneficios contractuales de la convención colectiva vigente, así como la erradicación de la tercerización. La empresa también ha contribuido con el desarrollo de los diversos proyectos de la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV) y de otros importantes proyectos de envergadura del país.
Juan Eloy Jiménez, albañil del área de planchones, refirió que a raíz de la nacionalización de la factoría, pudo ingresar a la nómina fija de Sidor luego de una década como tercerizado; reafirmó sus ganas de luchar por la empresa que le brindó la oportunidad de ofrecer un mejor futuro a su familia. En 2013, bajo los lineamientos del lema eficiencia o nada, la actual administración de la acería, liderada por Justo Noguera Pietri, se ha enfocado en garantizar la operatividad de la planta.
Prueba de ello es la reciente adquisición de equipos móviles en el contexto de la renovación de la flota de transporte de la empresa, con la incorporación de 10 minicargadores frontales, cinco grúas, 22 camiones y 50 camionetas. Estas maquinarias serán destinadas a desempeñar distintas tareas en las áreas operativas de la compañía, en función de contribuir con el traslado de insumos y materias primas.

AUMENTO DE PRODUCCIÓN

Para afianzar este proceso, el Ejecutivo materializó -el pasado viernes- la entrega de más de 90 nuevos equipos móviles para la repotenciación de la estatal. Con  la incorporación de los Pot Carrier Kres, se estima un alza de 18% en la producción de acero líquido respecto al promedio real de 2013. Los otros equipos incorporados aumentarán el despacho de productos siderúrgicos y el transporte de insumos para productos a los sectores alimentos y automotriz de Venezuela, así como optimizarán la operatividad de las plantas, mientras que los vehículos livianos permitirán el rápido y oportuno desplazamiento por las diversas áreas.
”Estamos reimpulsando a Sidor, esto solo es posible con un gobierno obrerista que garantiza el desarrollo del país”, asentó Osorio. Rechazó “la buena vida” de los gerentes de las empresas básicas a costa de las trabajadoras y los trabajadores. ”Cuando la clase obrera protesta para pedir el cumplimiento de cualquier beneficio yo lo acepto, porque muchos gerentes se dan sus  lujos a costa de las y los trabajadores. Lo que sí rechazo es la paralización de las plantas, eso frena todo los planes que adelanta el Ejecutivo”, puntualizó.
La República Popular China, con base en varios convenios suscritos con Venezuela, apoya la modernización y ampliación del parque industrial venezolano dedicado a la producción y transformación de aluminio, hierro y acero; para ello, ha aportado importantes recursos, a través del Fondo de Gran Volumen y Largo Plazo China-Venezuela.
“En 2012 el presidente Chávez aprobó 403 millones de dólares para la adecuación tecnológica de Alcasa, que permitirá aumentar y diversificar la producción de aluminio de esta empresa propiedad de todas y todos los venezolanos”, resaltó Ángel Marcano, presidente de la estatal.

REPOTENCIACIÓN

La repotenciación de Alcasa es posible gracias al rol protagónico que el máximo líder les dio a las trabajadoras y a los trabajadores, quienes propusieron y promovieron varios de los proyectos más urgentes en las mesas de trabajo del Plan Guayana Socialista. ”Alcasa se ha repotenciando tras la constante atención del Comandante, pues siempre abogó por el fortalecimiento de Guayana. La oligarquía acabó con estas factorías”, resumió Marcano, también titular de la Corporación Venezolana del Aluminio.
-La oposición asegura que las empresas básicas están quebradas por la falta de atención del Gobierno. ¿Qué opina usted?
-En el desastre estuvieron cuando la derecha apátrida gobernó este país. No hay otro gobierno que haya transformado estas industrias como el de Chávez. Pasaron del capitalismo a la justicia social. Antes todo era para unos pocos grupos, mientras el pueblo estaba abandonado y totalmente excluido.
El secretario general del Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de Alcasa (Sintralcasa), Henry Arias, recordó varios de los proyectos en marcha dentro de la planta y destacó especialmente la nueva planta de extrusión, que comenzó a construirse en Alcasa en 2012 mediante el convenio China-Venezuela. Esta planta, que entró en funcionamiento recientemente, tiene una capacidad para producir 23.500 toneladas anuales de perfiles de aluminio para marcos de puertas y ventanas, que abastecerán los proyectos de la Gran Misión Vivienda Venezuela en todo el país.
Además, actualmente se adelantan trabajos en la planta de laminación y fundición de Alcasa, donde se ejecutan dos de los cuatros más importantes proyectos en marcha dentro de esta factoría, cuyo término está programado para 2014. Otra línea de acción que se cumple en esta compañía venezolana es el reacondicionamiento de celdas en el área de reducción, Línea IV, que conjuntamente con los trabajos que se iniciarán en Línea III se orientan a tener a finales de este año 90 celdas nuevas operativas, 20 de las cuales serán con revestimiento y materiales de tecnología del país asiático.

MANO DE OBRA CAPACITADA

José Piñango, coordinador general del Fondo China-Venezuela en la reductora de aluminio, expresó que la masa trabajadora está suficientemente capacitada para estas labores, gracias a la inducción y transferencia tecnológica impartida por los técnicos de la empresa china Chalieco.
”Se recibió un payloader de pala de carga frontal, donado por la empresa alemana FLS Smidth, la cual está ejecutando el proyecto de alimentación puntual de alúmina a las líneas de reducción, donación que constituye un aporte solidario estipulado en el contrato suscrito”, comentó. Ronald Ramos, con 22 años de servicio en Alcasa, quien está apoyando la coordinación de los trabajos de reacondicionamiento, refirió que con la transferencia de tecnología, se busca garantizar e incrementar los niveles de eficiencia de las líneas de Reducción, con mayor vida útil y con menores costos de producción.
También se mantienen las reuniones con los representantes de Chalieco, a fin de evaluar la nueva tecnología que se adopta para Alcasa, que en principio se habilitará en 20 celdas, y una vez entren en operación se podrá determinar si el desempeño, bajo el sistema de compactación con ladrillos refractarios es satisfactorio y, así verificar la viabilidad de migrar totalmente a la nueva tecnología China. ”Progreso es lo que se vislumbra en estas industrias”, puntualizó Osorio.