jueves, 15 de agosto de 2013

Comunidades colombianas denuncian ser intimidadas por apoyar el paro nacional

Voceros de diversas organizaciones sociales y comunitarias del norte de Colombia denunciaron ser objeto de amenazas e intimidaciones tras ofrecer su respaldo al paro nacional agrario convocado para el próximo 19 de agosto, al que se sumarían transportistas de carga, maestros, y cultivadores.
Líderes comunitarios y representantes mineros del departamento de Antioquia, en el norte de Colombia, denunciaron este jueves ser víctimas de amenazas e intimidaciones por su respaldo al paro nacional agrario convocado para el próximo lunes, según reseñó Prensa Latina.
De acuerdo al medio, diversos voceros aseguraron que recibieron un panfleto, atribuido a las bandas criminales, en el que amenazan de muerte a miembros de organizaciones sociales, comerciantes y a la población para que desistan de apoyar la movilización.
De igual manera, agregó que en los pasquines, esparcidos por las calles de los municipios de Segovia y Remedios, se advierte a los pobladores no colaborar en la huelga o, de lo contrario, "serán declarados objetivos militares".
"Si ustedes participan es porque quieren apoyar a los de la izquierda", señaló uno de los impresos.
El volante estaría dirigido a la Corporación Acción Humanitaria por la Convivencia y la Paz, la Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra, y dos de sus líderes, Óscar Macias y Ramiro Ortega.
Los voceros sociales pidieron a las autoridades garantizar sus vidas e integridad y recordaron que la Defensoría del Pueblo ha informado sobre el estado de riesgo en el que viven los mineros por la permanente disputa de las bandas "Los Urabeños" y "Los Rastrojos" por el control de la explotación minera de oro en la región.
La víspera, líderes agricultores colombianos ratificaron que ante la ausencia de respuestas por parte del Gobierno de Juan Manuel Santos llevarían a cabo un paro nacional de forma pacífica a partir del próximo 19 de agosto.
Al menos siete sectores ligados a la agricultura han anunciado un cese de actividades, al cual se sumarán los transportistas de carga, maestros y trabajadores dedicados a la actividad minera.
De igual manera, a la jornada se unirán los cultivadores de café, cacao, algodón, papa, arroz y maíz. Además de los productores de lácteos, quienes piden apoyo estatal para mitigar la crisis social en el país suramericano.
Por su parte, los campesinos del Catatumbo, que protestan desde hace más de un mes para exigir el establecimiento de una zona de reserva campesina, entre otras peticiones, habían manifestado que si antes del 19 de agosto, el Estado no había dado soluciones a las problemáticas de esa región, volverían a las carreteras y se unirían al paro nacional agrario.
Las concentraciones en el departamento de Norte de Santander (noreste) se dan de forma paralela con la huelga emprendida por los mineros colombianos, quienes exigen que el Gobierno derogue el Decreto 2235, que faculta a la fuerzas públicas para destruir la maquinaría de los trabajadores de la minería que no posean título de autorización.
Este tipo de estallidos sociales manifiestan la grave crisis social que atraviesa Colombia y las fuertes políticas represivas del Gobierno de Juan Manuel Santos, que en lugar de sentarse a la mesa de negociaciones, estigmatiza a los manifestantes relacionándolos con grupos armados.
La movilización en el Catatumbo, que comenzó de manera pacífica, ha dejado un saldo de cuatro agricultores muertos y más de 50 heridos.
Revista Zulia Prensa / TeleSUR