domingo, 25 de agosto de 2013

Sexo: Prostitutas de Zúrich dejan la calle para trabajar en “garages para el sexo




Si bien la intención de sacar a las prostitutas de las calles es coincidencia de todos los gobiernos de ciudades en el mundo, ni siquiera la represión en sus peores formas ha logrado hasta ahora un éxito destacable, y mucho menos otros programas que apenas sí superaron la barrera de la propaganda a favor de la iniciativa.

Con ese escenario mundial, los alemanes de la pujante ciudad de Zúrich intentan ahora un procedimiento absolutamente inédito, donde el gobierno conjuga sus intereses con los de las trabajadoras del sexo, para darles a ellas y sus clientes, un ambiente mínimo imprescindible para que se cumpla la transacción.
Los sexbox, con la apariencia de simples garages, están siendo instalados en una zona industrial de Zúrich, que se identificará con cartelería que ostenta el paraguas rojo, símbolo –principalmente en Europa Oriental- de ser un área librada al meretricio.

Las autoridades creen que así podrán controlar las meretrices, pero además protegerlas de mejor modo, evitando sucesivos actos vandálicos contra las mujeres en los últimos años. A gusto del consumidor: dentro o fuera del auto

Los clientes podrán acceder al garage solamente en automóviles y solos, en un horario que va de las siete de la tarde a las cinco de la mañana. El acceso es una avenida rodeados de vegetación y adornada con luminosidad tenue con un cartel que ordena: Velocidad máxima 10 quilómetros por hora.
Una vez dentro y acordada la prestación y la tarifa, el cliente será atendido en el coche o si lo prefiere en una serie de cubículos más pequeños instalados cerca al estacionamiento del auto. Disponen de duchas y sanitarios, así como de un botón de alarma para las mujeres. Las prostitutas deberán tener 18 años, registrarse en el Ayuntamiento, y contarán con un pabellón para descansar, ducharse y recibir asistencia tanto médico como sicológica en forma permanente.