sábado, 13 de julio de 2013

Salud: Un hospital de Siracuse, Nueva York fue multado con 6.000 dólares por retirar los equipos a un paciente médicos que lo mantenía vivo al “creer” que había fallecido.



En el 2009 fue introducida una demanda por el Departamento de Salud de los Derechos Humanos (HDS), el cual según un informe decidió que “la paciente no cumplía con los criterios para que le retiraran la atención”
Como si se trata de una escena de una película de terror, una mujer fue ingresada de emergencia a un hospital tras sufrir una sobredosis de drogas y los médicos pensaron que no tenía vida.
La mujer logró salvarse del brutal error que iban a cometer los médicos quienes estaban a punto de abrir su cuerpo para proceder a retirar sus órganos.
Colleen Burns, de 41 años, había sido declarada muerta por los médicos que la atendían en una sala del St. Joseph`s Hospital Health Center en Siracuse, Nueva York.
Los especialistas iban a proceder a retirarle los órganos y, segundos antes, ella abrió los ojos. Se conoce que Burns habría sido internada por más de una semana por lo que no había recibido la atención necesaria para evitar que las drogas fueran absorbidas en su organismo.
La mujer padeció de varias convulsiones y los médicos aconsejaron a los familiares a dar la orden de “desconectarla” de la máquina que supuestamente la mantenía viva y así proceder a donar sus órganos.
Según los agentes que llevan el caso, se sospecha que los médicos comercializaban los órganos humanos de los pacientes fallecidos, y entregaban el cuerpo a sus familiares.
Revista ZuliaPrensa con información de Elpaís