martes, 21 de enero de 2014

Vean como matan casi 1.500 terneros para que no consuman la leche destinada a la producción

Diputado Fidel Espinoza denunció que la firma neozelandesa propietaria del latifundio de la comuna de Puerto Octay mata en cada temporada casi 1.500 terneros, con el objetivo de que no consuman la leche destinada a la producción. Así, obligarían a sus trabajadores a dejarlos morir de hambre, degollarlos o golpearlos con objetos de gran contundencia. En la hacienda existen verdaderos cementerios de animales clandestinos -en las fotos- que fueron indagados por la fiscal Leyla Chahín y personal de la PDI. 

PUERTO OCTAY.- Como una “matanza salvaje de animales” calificó el diputado Fidel Espinoza el operar de la empresa Manuka al interior de la Hacienda Rupanco, en Puerto Octay, tras denunciar en la Cámara Baja a la firma neozelandesa al obligar a sus trabajadores en varias ocasiones a matar miles de terneros en cada temporada, entre julio y septiembre, dejándolos morir de hambre, degollándolos o golpeándolos con objetos de enorme contundencia, con el fin de que las crías no consuman la leche que produce la empresa, una de las mayores distribuidoras del país.

“Hace prácticamente un mes denuncié en la Cámara de Diputados los graves hechos que están aconteciendo en la Hacienda Rupanco, por parte de la empresa Manuka, hechos que son constitutivos absolutamente de delito, de maltrato animal, de una matanza salvaje de una manera bastante irracional y que da cuenta de un acto muy criminal por parte de quienes lo ejecutan, que son, sino otros, quienes dirigen dicha empresa. Aquí no solamente los animales muertos son las víctimas, sino que aquí también son víctimas los trabajadores que sufren un grave daño sicológico porque tienen que cumplir las órdenes que se les imparte desde la gerencia para realizar estas matanzas a través de diferentes mecanismos”, señaló el diputado, afirmando, además, que es lamentable que el Gobierno, contando las carteras de Agricultura, del Trabajo y el SAG con todos los antecedentes, actuara de manera cómplice y sin hacer nada al respecto.

LATIFUNDIO "POR EXCELENCIA"

Cabe recordar que Manuka tiene actualmente casi 20 mil hectáreas de la Hacienda Rupanco, haciendo arribo a nuestro país en el año 2005. A lo largo de estos años se ha ido posicionando como uno de los principales referentes en materia de producción láctea, no obstante, como señaló el parlamentario, este progreso se ha ido sosteniendo violando la legislación de nuestro país y dañando sicológicamente a sus trabajadores.

“Es una vergüenza que esta empresa realice en Chile lo que serían incapaces de realizar en su propio país. Si estas matanzas de animales las realizaran en su país de origen, Nueva Zelanda, seguramente su plana mayor estaría toda presa. En este país quieren venir a hacer lo que en sus países de origen serían incapaces de realizar porque la legislación es mucho más fuerte para castigar este tipo de delitos”, dijo.
La denuncia del parlamentario dio pie a una investigación liderada por la fiscal Leyla Chahín, quien inició las indagaciones en la propiedad, junto a personal de la Policía de Investigaciones, para así dar con los verdaderos cementerios de animales que ex trabajadores y residentes del lugar aseguran que se encuentran en su interior. 

Ante esto, Espinoza llamó a la fiscal y a la PDI “a agotar todas las instancias y que busquen las responsabilidades en estos señores que han cometido actos que son absolutamente violentos y que atentan a la sana convivencia de un país que merece tener en su seno empresas que respeten, no sólo a los seres humanos, sino que también a los animales. En este caso, las fotografías dan cuenta de la crueldad con la que se ha actuado por tanto tiempo”.

NO A LA IMPUNIDAD...

Concluyó Espinoza indicando que “en este acto tan bestial no puede haber, bajo ningún punto de vista, impunidad”.

Es por ello que exhortó a la gerencia de la empresa Manuka “a que no se burlen de la justicia chilena”, esto luego que parte de la plana gerencial acompañara a la fiscal Chahín y a la Policía de Investigaciones en la inspección realizada en la Hacienda Rupanco, entregándoles antecedentes erróneos respecto a la real ubicación de las fosas en las que se encuentran los restos de animales.

“Por eso llamo a los gerentes a que den cuenta, que le muestren a la justicia, donde están enterrados los miles de animales que tienen en diferentes puntos de la Hacienda, como verdaderos cementerios”, finalizó.

Jose Nuñez Revista Zulia Prensa con informacion de Surlink