domingo, 19 de mayo de 2013

EEUU mantiene en Guantánamo la carcel mas cara del mundo


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Estados Unidos recortó gastos sociales y despidió a miles de trabajadores para mantener a flote su economía, sin embargo tiene en la base naval de Guantánamo una prisión que cuesta anualmente 903 mil 614 dólares por recluso.
La cárcel -considerada por analistas como la más cara del planeta- fue abierta dentro de un territorio ocupado a Cuba hace más de un siglo, para encerrar allí a cualquier persona considerada sospechosa de terrorismo.
Su presupuesto está muy por encima del asignado a los penales estadounidenses de máxima seguridad, los cuales gastan al año alrededor de 70 mil dólares por cada interno mientras los centros de menor rigor mantienen a los detenidos con un promedio de 35 mil dólares.
Según datos del Departamento de Defensa, el complejo carcelario de Guantánamo tiene una nómina de mil 300 soldados y personas que trabajan como intérpretes, cocineros, asesores culturales y psiquiatras.
La principal tarea de los 848 oficiales es controlar a los presos cada tres minutos como mínimo y solo por eso cobran un sueldo promedio de dos mil 900 dólares al mes.
El Pentágono destina al menos 177 millones de dólares al año en operar el centro de detención y el sistema judicial marcial de la base naval, y asignó recientemente otros 50 millones para modernizar los campamentos militares, construir un comedor y más dormitorios.
Tras la radicalización de una huelga de hambre de al menos 130 de los 166 internos, el presidente Barack Obama retomó en abril pasado su promesa incumplida de intentar cerrar el reclusorio.
El alto coste del centro penintenciario y sus repercusiones negativas en los vínculos con países aliados de Estados Unidos fueron las únicas razones citadas por el mandatario demócrata cuando trató el tema brevemente.
“Creo que es vital que entendamos que Guantánamo no necesariamente sirve para mantener seguro a Estados Unidos. Es costosa, ineficaz, lesiona nuestra imagen internacional. Reduce la cooperación con nuestros aliados en las labores del contraterrorismo. Es necesario cerrarla”, dijo Obama a periodistas.
El presidente culpa a la bancada republicana en el Congreso de obstaculizar la clausura definitiva del penal, pero tampoco ha dado curso al traslado de 86 yemeníes que siguen retenidos aunque desde hace tres años recibieron el autorizo de traslado a su país de origen.
La huelga de hambre comenzó el pasado 6 de febrero y trajo de vuelta a los medios el tema de la polémica cárcel, con mala fama a nivel global por el uso de prácticas violentas en los interrogatorios, la imposición severas medidas disciplinarias y la violación de los derechos humanos de los reos.
Sus protagonistas son en su mayoría ciudadanos árabes que llevan casi 11 años tras las alambradas del reclusorio sin enfrentar cargos concretos, aislados del resto del mundo, bajo un absoluto desamparo legal y expuestos a degradantes modalidades de tortura.
Desde hoy y hasta el domingo próximo, activistas sociales y grupos defensores de los derechos civiles de Estados Unidos marcarán los 100 días del ayuno con múltiples acciones de solidaridad con los huelguistas y para exigir el cierre de la prisión.