jueves, 30 de mayo de 2013

Zulia Prensa - La Evaluacion en la Educacion - Por Hilda Palencia

La Evaluacion en la Educacion .
“No hay duda de que el trabajo de los maestros es un factor principalísimo y fundamental, eso no se puede cuestionar en absoluto; pero tampoco hay duda de que el trabajo de los padres es una cuestión de gran importancia, una cuestión también fundamental".

“Debemos pedirles a los profesores y maestros su máximo esfuerzo, independientemente de lo que hagan o no hagan los padres, pues tienen una responsabilidad muy grande. Ahora, nuestra sociedad debe pedirles también a los padres el máximo esfuerzo”.

“Y voy a decir algo más: muchos países no se buscan en la cuestión de la promoción ningún problema, absolutamente ningún problema. Nosotros aquí nos pasamos días enteros y hasta meses, discutiendo la cuestión de la evaluación, el rigor de la evaluación; discutiendo la cuestión, absolutamente necesaria y justa, de adecuar la evaluación a la cantidad y la calidad de la enseñanza. Y en eso estamos, tratando de encontrar la fórmula justa para tratar de conciliar la evaluación adecuada, la calidad adecuada, la promoción adecuada con la enseñanza masiva. Porque no se trata de una enseñanza de élite, sino de la educación de todos, absolutamente de todos los niños de nuestro país, no de un grupo, una minoría; ¡sino la educación a todos!, incluso de aquellos a los cuales algún factor de salud, algún factor con el cual vino al mundo los hace requerir la necesidad de escuelas especiales y de enseñanza especial".

“Porque la Revolución no olvida absolutamente a nadie; no olvida a uno solo en absoluto, sea ciego, sea sordomudo, tenga los problemas de cualquier tipo que tenga, lo mismo de carácter físico que mental; no olvida absolutamente a uno solo (…)”

“Nuestra educación tiene un carácter universal: se ha creado, se ha constituido y se ha desarrollado en beneficio de todos los niños del país; tenemos que a todos atenderlos, tenemos que a todos educarlos, tenemos que enseñarles a todos lo que se les pueda enseñar, ¡a todos y a cada uno de ellos! Ese es el principio, y dentro de ese objetivo conciliar masividad con calidad, conciliar masividad con promoción, ¡hay que conciliarla!”

“¡En las filas de nuestros trabajadores de la educación, de nuestros profesores y maestros, que han llevado la docencia de nuestro país a tan altas cumbres, no caben los derrotistas y pesimistas! ¡En las filas de nuestro pueblo revolucionario, que ha escrito páginas tan gloriosas en la historia de este hemisferio y en la historia de los pueblos del Tercer Mundo, no caben los derrotistas ni los pesimistas!”