lunes, 17 de junio de 2013

Cada hora tres personas mueren o son mutiladas por tráfico ilícito de órganos


De acuerdo con la OMS, actualmente los trasplantes cubren solo un 10 por ciento de la demanda global de órganos, por lo que, una de cada 10 intervenciones de este tipo se basa en el comercio ilegal de partes del cuerpo, donde el más vendido es el riñón, que puede alcanzar un costo hasta de 200 mil dólares.
Por lo menos tres personas son mutiladas o asesinadas cada hora en todo el mundo a causa del tráfico de órganos, que consiste en la venta ilícita de partes del cuerpo para quienes necesitan un trasplante, según cifras estimadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
De acuerdo con la OMS, actualmente los trasplantes cubren solo un 10 por ciento de la demanda global de órganos, por lo que, una de cada 10 intervenciones de este tipo se basa en el comercio ilegal de partes del cuerpo, donde el más vendido es el riñón.
La mayoría de las víctimas son hombres de aproximadamente 30 años de edad -provenientes de países como India, China, Rumanía, Paquistán, Brasil y Turquía- y con unos ingresos anuales por debajo de los 500 dólares.
En algunos casos, la venta del órgano es voluntaria: de este modo el donante busca mejorar su situación financiera. Según indicó la organización Organs Watch, un hindú puede recibir unos mil dólares en el mercado negro por su riñón; un rumano, dos mil 700 dólares; un turco, hasta 10 mil dólares. Los clientes, por su parte, pagan a los “mediadores” hasta 200 mil dólares
Sin embargo, los expertos destacan que en muchos casos los trasplantes se realizan sin consentimiento de los donantes. Los estafadores adoptan niños para venderlos luego, secuestran familias e incluso aldeas enteras ofreciéndoles, por ejemplo, un presunto trabajo en el extranjero.
Otro método es involucrar a personas de escasos recursos en negocios fraudulentos o prestarles dinero para luego amenazarlos con ir a la corte si no entregan su riñón o su bebé recién nacido.
Ante la situación, la OMS plantea crear una red global de trasplantes. Esta organización deberá dedicarse a vigilar el origen de los órganos donados, supervisar las respectivas legislaciones en el ámbito mundial y garantizar el intercambio de los órganos donados entre diferentes países del mundo siempre que sea necesario.